“Se me han ido rapidísimo”: Agustín Murillo y la nostalgia de un récord eterno en la LMB

Agustín Murillo empató el récord de más temporadas jugadas para un tercera base en la Liga Mexicana de Beisbol, tiempo que se le ha escurrido como agua entre los dedos.

Agustín Murillo llegó a 18 temporadas en su carrera dentro de la LMB (FOTO: Cortesía)

Muchos calendarios antes de convertirse en el jugador con una de las trayectorias más largas en la historia de la centenaria Liga Mexicana de Beisbol, el tijuanense Agustín Murillo pensaba que “la fecha de caducidad se la pone uno”. A sus 44 años, el antesalista ha encarnado esas palabras y hoy, estando en camino a su juego número 1,500 de carrera, asegura que el tiempo se ha ido volando en la LMB.

Agustín Murillo: el hombre récord de la tercera base

El 18 de abril del 2026 catapultó a La Muralla Murillo a uno de los récords más difíciles de igualar para cualquier pelotero en el circuito: la mayor cantidad de temporadas jugadas (18) para un tercera base, marca que ahora comparte con el miembro del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, Jesús Sommers.

“De cotorreo, los muchachos siempre dicen que cada que me paro a batear, algo va a pasar; un récord se va a romper o algo histórico va a pasar. Sé que lo dicen jugando, pero sí ha pasado”, dijo Murillo con una sonrisa para Séptima Entrada.

A pesar de los años que han pasado y todo lo que ha vivido dentro de los diamantes, no solamente en el verano, sino también del invierno consiguiendo múltiples campeonatos de la Liga Mexicana del Pacífico, Murillo confesó que eventualmente llega a sentir esos nervios que padecen los novatos cuando reciben sus primeras oportunidades.

“Lo disfruto más porque sé que cada juego es uno menos que me queda, soy más consciente de eso”, agregó Agustín. “Me invaden los nervios de vez en cuando, sobre todo en el rol que estoy, porque entro a la defensa al final del juego cuando vamos arriba por una carrera. Se siente una adrenalina y es un rol muy emocionante, entrar solamente a jugar defensa porque no hay margen de error. A eso te meten”.

Murillo, quien cumplió 44 años una vez comenzada la temporada, sabe que se ha convertido en referencia dentro de unos Olmecas que se levantaron de la lona luego de comenzar la temporada con marca de 3-11 para estar en la contienda de los primeros lugares en la tabla de posiciones en la Zona Sur, peleando hombro con hombro con otros equipos que igualmente están llamados a ser protagonistas en los playoffs.

El trabajo, dedicación y entrega no solamente se ve reflejado en el momento que entra a jugar como titular o emergente, también lo nota en sus compañeros.

“Me da mucho gusto contar con el respeto, no solamente de los mexicanos, también de los extranjeros (...); se dan cuenta de la edad que tengo, lo que aporto, cómo me divierto jugando, que me tiro de cabeza, etc. Ellos saben lo que significa estar en el terreno y tener una carrera longeva”, dijo Murillo. “Muchos de ellos tienen entre 28 y 30 años, y dicen: ‘Yo no me imagino jugar hasta los 44. ¿Catorce años más? Ni loco’, pero a mí se me han ido rapidísimo y los he disfrutado enormemente’.

Es cierto que la carrera de Agustín Murillo se encuentra en las últimas campañas como pelotero profesional, pero, mientras hace planes para volver al invierno, aquellas palabras que se dijo de más joven retumban más que nunca en su cabeza: “La fecha de caducidad se la pone uno”.