Navegantes del Magallanes, campeón de la Serie de las Américas

El conjunto venezolano montó un gran regreso con siete carreras en la octava entrada con el que se llevó el título del torneo continental

Navegantes del Magallanes se llevó el título de la Serie de las Américas. Foto: Especial

Comenzaron perdiendo 5-0 y llegaron al último tercio del juego cayendo 9-3, pero los Navegantes del Magallanes montaron un espectacular regreso anotando siete carreras en la octava entrada con el que vencieron 10-9 a los Caimanes de Barranquilla, con lo que se coronaron campeones de la Serie de las Américas Caracas 2026.

El Estadio Monumental Simón Bolívar estaba en una tremenda tensión al llegar a ese octavo rollo con los Navegantes perdiendo por seis anotaciones pero una vez que empezaron a llegar las anotaciones la locura se destapó, creando toda una fiesta que finalizó levantando la copa.

Los Caimanes salieron hambrientos al terreno y conectaron siete imparables —todos sencillos— para fabricar cinco anotaciones en el mismo inicio del partido, ante el abridor Emilio Vargas y su sustituto Esmil Rogers.

Andrés Ángulo aumentó la diferencia en la siguiente entrada y en la quinta, junto a Kelvin Melean y Harold Ramírez, conectó otro imparable para remolcar su tercera de la jornada, ante los lanzamientos de Raffi Vizcaíno.

Pero llegó el octavo y los Navegantes se amotinaron para fabricar un paquete de siete anotaciones, remontar el marcador y estremecer al majestuoso recinto, repleto con más de 30 mil almas.

Rougned Odor, que ya había conectado un cuadrangular en el segundo, volvió a desaparecer la pelota y encendió la chispa, mientras Luis Sardiñas disparó un biangular que trajo a un compañero a casa y sacó del montículo a Ezequiel Zabaleta.

Otra carrera se anotó por un lanzamiento descontrolado del rescatista y derrotado Pedro García y dos más empujó Hernán Pérez con un elevado que cayó en terreno de nadie.

El empate llegó con dos outs, cuando el torpedero cafetero erró en un tiro a la inicial y le abrió las puertas del plato al corredor que estaba en la antesala, y la ventaja definitiva la impulsó Renato Núñez con un cohete a las praderas que enloqueció las tribunas.

Silvino Bracho lanzó una entrada inmaculada para llevarse el crédito, ayudado por Felipe Rivero, que con rectas cercanas a las 100 millas por hora, sacó tres outs, dos por la vía del ponche.